No es el 2018. Es tu comunicación.

Posted on Posted in Comunicación, Marca Personal

Crees que un nuevo año te va a cambiar la vida. Sin embargo, en el fondo sabes que más de la mitad de tus propósitos de nuevo año no se cumplirán. Es más, sabes que te has marcado demasiadas metas para un año y que en algún momento acabarás frustrado en una cálida piscina de victimismo, esperando al 2019 para rectificar el camino.

Una lista de “cosas que conseguir” en el 2018 no te va a transformar. Estar atento a la calidad de tu comunicación contigo mismo y con los demás todos los días del año, sí.

Del mismo modo de que la calidad de la comunicación dentro de una empresa puede determinar el éxito o fracaso de la misma, puede marcar la esperanza de vida de una relación o de una persona.

Puede que haya aspectos de la comunicación que son como respirar para ti y otros que sean como hacerlo debajo del agua. Aunque, cuidado con lo que te dice tu mente. Puede que te mienta por miedo, o solo te cuente una parte de la historia. Pide feedback y apoyo de las personas que te rodean. Eso es un buen ejercicio de comunicación en sí.

3 áreas de comunicación en las que te podrías enfocar este año:

La comunicación contigo mismo

Querer conectar con los demás cuando estás desconectado contigo mismo es como un alargador desenchufado que quiere dar electricidad a otros dispositivos eléctricos.

¿Sabes…

lo que quieres?

cuáles son tus logros principales?

cuáles son tus talentos?

cuáles son tus áreas de mejora?

cómo puedes disfrutar el camino de mejorar esas áreas?

cuáles son tus valores principales?

estar en silencio contigo mismo, aunque a veces sea incómodo?

mimarte a ti mismo cuando estás triste?

recompensarte a ti mismo cuando haces algo bien?

El autoconocimiento y amor propio son productos de una comunicación de calidad contigo mismo.

La comunicación con los demás

Si te quejas con frecuencia de otra/s persona/s detrás de su espalda, la comunicación está fallando. Quizás podrías trabajar:

Tu asertividad – saber decir que no y comunicar con claridad lo que quieres decir a la otra persona. Sin preocuparte por lo que pensarán o dirán de ti.

Tu empatía – saber ponerte en el lugar del otro. De verdad. No de esta manera: “Ya, ya entiendo, pero…”. La habilidad de escuchar, de realmente escuchar, comprender y mostrar curiosidad por el otro, es una característica de las personas carismáticas. Como dijo Dale Carnegie: Para ser interesante, hay que interesarse.” Hace falta parar y escuchar a la persona profundamente y con humildad desde su forma de ver el mundo. Sin juzgarle.

Tu sentido de la responsabilidad –  aceptar que tu forma de pensar, sentir y actuar depende de ti y de ti solo. No puedes esperar que la otra persona cambie. El mundo no tiene porque cumplir tus expectativas.

A veces, lo más responsable es no decir nada, o cambiar tu forma de comunicar lo que tienes en la cabeza. Por eso, la comunicación contigo mismo es esencial antes de vomitar cualquier pensamiento desatado que corre por tu cabeza.

Cuando trabajo con las personas sobre su comunicación en inglés, su conocimiento del idioma no es la barrera principal: Suele ser su inseguridad sobre qué pensarán/dirán los demás, y como consecuencia de ese miedo, su falta de confianza, escucha, responsabilidad y motivación.

Si quieres mejorar tu comunicación es importante alcanzar las partes más profundas de ti mismo para ver qué es lo que está pasando. Como dijo Stephen Covey: “La confianza es el pegamento de la vida. Es el ingrediente más esencial en la comunicación eficaz. Es el principio fundamental que sostiene todas las relaciones.” Incluyendo tu relación contigo mismo.

La comunicación como un arte

Es común separar el hablar en público de la comunicación del día a día. Sin embargo, tienen relación. Primero, la forma más natural de hablar en público es hacerlo como si fuera una conversación. Segundo, se puede hablar en público haciendo preguntas e interactuando con el público.

Y por último, hay muchos recursos que se usan en discursos que también son efectivos en conversación: Contar historias, usar humor y metáforas, improvisar, presentar un argumento claro con evidencia, escuchar activamente etc.

Es fácil atraparte en la famosa zona de confort. Te mientes diciendo que “No se te da bien”, que hay personas que nacen con esa habilidad y tú no la tienes. Sólo hay que ver las primeros discursos de Steve Jobs para saber que nos engañamos con ese pensamiento.

Él invirtió horas y horas para mejorar su habilidad de hablar en público y se cayó una y otra vez. Hay que estar dispuesto a recorrer ese camino y disfrutar del viaje si quieres mejorar tu comunicación. Dispuesto a verlo como un arte, algo creativo. De no ser así, se hace pesado y acabas dejándolo.

Es algo que puedes practicar todos los días; probando nuevos recursos en tus conversaciones diarias y poniéndote ante un público todas las oportunidades que haya (y si no hay, ¡atreviendote a buscarlas!). Como dijo Rudyard Kipling, las palabras son: “La droga más poderosa que usa la humanidad”.

La comunicación. Tan simple y tan compleja como los seres humanos y la vida en sí. Jugar a mejorarla tiene un poder transformador que lo hace irrelevante si estemos en enero, diciembre, 2018 o 2020.

¡2020! Suena como una película del futuro. ¿Qué te dirás en el 2020? Presta atención a la respuesta a esa pregunta porque quizás te sirva más de lo que pudieses imaginar hoy, el 9 de enero 2018.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *